La profesional pronostica que, en los próximos años, la velación irá a menos y que lo que se hará será un acto posterior en un sitio que elijan los familiares.
Habla de su trabajo con naturalidad. En cualquier caso, reconoce que «mis amigos alucinan con que dirija un tanatorio». Está al frente de una empresa de referencia de A Coruña, Pompas Fúnebres, que cuenta con instalaciones en A Palloza, Arteixo, O Graxal y anuncia que abrirán en Sada. «Espero que a finales de febrero. Estamos enfrente del campo de fútbol y contamos con un aparcamiento grande, aunque los vecinos de la localidad también pueden ir andando. Va a ser muy luminoso y ofreceremos un servicio de calidad», avanza Isabel Tamarit Berlín. Es madrileña con mezcla de Valencia, Aragón y Cataluña, de ahí esos apellidos tan poco frecuentes por aquí. «Mi familia política sí es gallega. La madre de Juan, mi marido, es de Lugo, y el padre de A Estrada. Mi suegra siempre nos traía a Madrid productos gallegos», recuerda. Antonio Modia junto con otros tres socios, a los que después compró su parte, fundó Pompas hace medio siglo y siempre fue su director. Falleció hace cuatro años y ya Isabel, sobrina política, se había incorporado a la empresa y tomó el relevo. «Es una empresa familiar y me pidieron si me podía hacer cargo porque el resto de familiares tenían sus trabajos y, como mi marido era el administrador…», destaca. Charlamos en el Monty de la calle Emilia Pardo Bazán. Pide un café con leche descafeinado. Es muy agradable escucharla.
Fuente: La Voz de Galicia, 8 de febrero 2026


